¿CÓMO CREAR TU MARCA PERSONAL? - Berta Mateos - Impacta con Linkedin
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CONSTRUYE TU MARCA PERSONAL

¿CÓMO CREAR TU MARCA PERSONAL?

La mejor explicación que he visto sobre lo que es la marca personal la dió Jeff Bezzos cuando dijo “es lo que dicen de ti cuando tú no estás presente”, es decir, tu reputación.

Cuando escuchas “Marca” directamente piensas en una empresa de renombre, con miles de clientes incondicionales y una autoridad que prácticamente garantiza el éxito de cualquier cosa que haga. Y además la identificas con un concepto único y especial, una idea que se mantiene en la mente colectiva y por la que es conocida y reconocida.

En tu caso, como persona individual, eso mismo es lo que tienes que conseguir que transmita tu nombre: el reflejo de tu esencia y tus valores. Eso es tu marca personal.

 

¿Por qué es importante cuidar tu marca personal?

Porque es tu imagen, tu reputación, aquello que te precede y sobre todo en estos momentos. Las redes sociales y la interconectividad 24 horas hacen que el mundo te conozca y te valore por lo que se publica en internet antes haberte conocido o tratado personalmente. Y eso es lo que ayuda a dar credibilidad a tu proyecto.

Tu imagen pública tienes cuidarla tanto si trabajas para ti mismo, como si formas parte de una gran empresa, ya que su imagen está en manos de la tuya. Es más, antes de tomar la decisión de contratar a alguien para formar del equipo, la empresa evalúa lo que hay en tu currículum y cada vez más aquello que se dice de ti, tu marca personal, para ver si sois compatibles y podéis sumar o por el contrario es mejor que cada uno continúe su camino.

 

Lo que tienes que tener claro al crear tu marca personal

Tu marca personal es parte de ti, se construye día a día con tu forma de comunicar y de actuar. Esto también definirá los trabajos que realices y los proyectos que emprendas. Por eso debes de hacer una autoevaluación exhaustiva de los siguientes puntos:

  • V.O.: el famoso triplete de misión, visión y objetivo, o lo que es lo mismo qué haces, porqué lo haces y para qué lo haces.
  • Perfil: cómo eres, cómo te ven, tu expertise, tus habilidades, qué te hace destacar, qué es lo que debes mejorar.
  • Destinatario: a quién vas a dirigirte, quién es tu empleador o cliente, qué quiere, qué busca, qué necesita.
  • Propuesta de valor: qué ofreces, el beneficio que proporcionas y cómo puedes ayudar a la otra persona que confíe en ti.
  • Estrategia: cómo vas a dar a conocer al mundo todo lo anterior, qué medios vas a utilizar, qué pasos que vas a dar y en qué datos vas a fijarte para medir los resultados

 

La puesta en marcha

Una vez tienes todo lo anterior definido hay que ponerlo en práctica para ser algo más que una apariencia online vistosa:

  1. Elige el hilo conductor de tu marca. Tiene que poder resumirse en pocas palabras, identificarte y transmitir a tus clientes todo lo que puedes hacer por ellos.
  2. La imagen corporativa es fundamental. Las formas y los colores dan mucha información de manera muy sutil: amarillo vitalidad, azul confianza, blanco transparencia… elige lo que te guste teniendo en cuenta que tiene que hablar por ti. Y lo mismo con las fotografías que utilices, sobre todo en las que aparezcas tú. Toda la parte gráfica tiene que ir en la misma línea.
  3. Utiliza una tipografía clara y de fácil lectura. Al cliente tienes que ponérselo fácil para que te pueda leer e identificarte a la primera, sobre todo en los smartphones donde todo se ve más reducido.
  4. El tono de la comunicación debe ir en consonancia con lo anterior para que todo fluya forma natural. Entonces no importará el medio de comunicación que utilices porque siempre serás tú y te reconocerán.
  5. Tu sector es muy amplio y tendrás muchos conocimientos sobre él. Para desmarcarte de la competencia, céntrate en algo concreto, que te posicione como experto y que te apasione. El entusiasmo se percibe también a través de la red y es un poderoso imán de atracción de clientes.

    Y con respecto a la utilización de redes sociales, sobre todo LinkedIn:

  6. Selecciona bien tus publicaciones. Estudia a tu competencia y otros perfiles que te gusten. La idea no es copiar, es inspirarte para encontrar tu propio estilo.
  7. Decide la frecuencia de publicación. La fidelización es la clave para construir una marca personal fuerte, porque de nada sirve hincharte un mes a sacar contenido y luego desaparecer del mapa. Un ritmo constante y permanente genera confianza en el cliente porque que estarás presente en el momento en el que te necesite.
  8. Es importante “educar” a tu público para que sepa exactamente quién eres, cómo eres y qué puede esperar de ti. Así que elige los formatos que vas a utilizar: imágenes, videos, audios… Crea una línea de estilo en consonancia con la imagen corporativa y de vez en cuando sorprende con algo diferente para evitar el aburrimiento.
  9. Responder a los comentarios hace mucho por tu marca porque demuestra que escuchas a tu audiencia, que es importante para ti y que eres accesible.

 

Y sobre todo muéstrate. Mostrarse es aparecer en los lugares adecuados para ti, donde esté tu cliente y ser tal y como eres, tú mismo. La coherencia es lo que genera mayor confianza y empatía. De nada sirve tener una imagen estupenda online cuando luego no se corresponde con la realidad. Tus valores y tu filosofía tienen que estar en cada palabra y en cada acción que realices dentro y fuera de internet.

  

¿Y los resultados?

La creación de una marca es un trabajo lento y que requiere constancia, paciencia y sobre todo mucha capacidad de análisis objetivo. Por eso los primeros resultados reales llegan en un plazo medio-largo.

Como en todo, si no eres capaz de medir y analizar los datos, no puedes saber si la cosa va bien o regular y, sobre todo, cómo puedes mejorarla.

Cada plataforma que utilices tendrá sus propias métricas, aunque en el fondo tienen muchos puntos en común. Conocerlas y saber interpretarlas te proporcionará lo que necesitas saber. Por ejemplo:

  • Alcance: el número de personas a las que ha llegado la publicación. Pero eso no significa que lo hayan leído.
  • Seguidores: cuántas personas se han identificado como habituales de tu marca y se subscriben de alguna manera para poder seguirte la pista de todo lo que haces
  • Interacciones: pueden ser que compartan, que comenten, que recomienden… cuantas más acciones consigas que realice tu público (seguidor o nuevo) mejor porque la plataforma interpretará que es contenido interesante y lo mostrará a más gente cada vez. Además, la interacción te permite saber si tu comunidad es activa o simplemente está por estar.
  • Permanencia: el tiempo que han estado en tu perfil, tu web, etc. Esto lo tienes que combinar con el alcance para saber si lo que haces interesa o han pasado de largo.
  • Engagement: la relación entre el alcance y las interacciones. Cuanto mayor sea mucho mejor porque demuestra que tu contenido genera interés y que tu audiencia es la correcta.

Con estas métricas y las tuyas propias, como el número de clientes, ventas, consultas, etc., puedes estudiar cómo han influido tus acciones de marca en la marcha de tu negocio y planear a futuro.

Como profesional que eres y para ser visible en una red de profesionales como LinkedIn, construir tu marca personal y cuidarla es imprescindible. Eso es algo que está en tus manos y no hay nadie como tú para hacerlo. Pero si no sabes por dónde empezar y necesitas orientación de forma más personalizada, estaré encantada de ayudarte.

 

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